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De Rengo al mundo: cómo un liceo público chileno llegó a convertirse en uno de los diez más innovadores del planeta

El Liceo Bicentenario Oriente de Rengo fue seleccionado entre los diez establecimientos educacionales más innovadores del mundo en los World’s Best School Prizes 2026. Detrás del reconocimiento hay casi cinco años de trabajo, una comunidad educativa que decidió desafiar la forma tradicional de enseñar matemáticas y estudiantes que descubrieron nuevas capacidades que hoy les permiten mirar su futuro con otros ojos.

Por Nathalie Alegría Díaz

Durante las últimas semanas, el nombre del Liceo Bicentenario Oriente de Rengo ha ocupado titulares en medios nacionales y regionales. El motivo no es menor: fue reconocido como uno de los diez finalistas de los World’s Best School Prizes 2026, en la categoría Innovación, uno de los premios internacionales más importantes en materia educativa.

El anuncio posicionó a este liceo público de la Región de O’Higgins junto a experiencias provenientes de distintos países, demostrando que la innovación pedagógica también puede surgir desde las aulas de la educación pública chilena.

Pero, detrás de este reconocimiento existe una historia que comenzó mucho antes del premio.

Mucho más que enseñar matemáticas

La pregunta es inevitable: ¿cómo un liceo de una comuna como Rengo logró alcanzar un reconocimiento de nivel mundial?

La respuesta se remonta al año 2021, cuando tras la pandemia, el establecimiento enfrentó uno de los mayores desafíos que vivió el sistema escolar nacional: volver a motivar a estudiantes que habían perdido hábitos de estudio, confianza y entusiasmo por aprender. Y fue la docente Francisca Morales -Jefa del Departamento de Matemáticas-, quien convocó a sus colegas a dar un paso más allá, para lograr el acercamiento de las y los estudiantes a la asignatura.

Fue entonces cuando comenzó a desarrollarse “Matecraft”, una metodología que utiliza el universo de Minecraft como herramienta para enseñar matemáticas desde una experiencia práctica, colaborativa y cercana a los intereses de los estudiantes y que ya, el año 2022, fue reconocida por “Elige Innovar” de la Fundación Elige Educar.

Sin embargo, reducir este proyecto a un videojuego sería quedarse solo en la superficie.

Con el paso del tiempo, la iniciativa fue transformándose en una forma distinta de aprender, donde resolver problemas, trabajar en equipo, comunicar ideas y enfrentar desafíos pasó a ser parte del proceso educativo cotidiano.

Cuando cambian las expectativas

Uno de los aspectos que más llamativos, al conversar con estudiantes y docentes es que el mayor impacto no aparece necesariamente en las notas, aparece en las personas.

Alumnas y alumnos relatan cómo comenzaron a descubrir habilidades que antes no creían tener, mientras docentes observan un cambio en la participación, la autonomía y la confianza de quienes hoy enfrentan desafíos que hace algunos años parecían impensados.

Incluso algunas estudiantes reconocen que esta experiencia modificó la manera en que imaginaban su futuro profesional, abriendo el interés por áreas vinculadas a la ingeniería, la tecnología y otras disciplinas STEM.

Una comunidad que creyó en una idea

El reconocimiento internacional no es fruto de una innovación aislada.

Es el resultado del trabajo sostenido de un equipo directivo, docentes y estudiantes que durante casi cinco años apostaron por una manera diferente de entender el aprendizaje. Ese compromiso permitió consolidar una experiencia que hoy trasciende las fronteras de Rengo y posiciona al establecimiento como un referente internacional en innovación educativa.

La directora del liceo, Mónica Alvial Muñoz, ha destacado que este logro pertenece a toda la comunidad educativa, mientras que los profesores coinciden en que el verdadero éxito no radica únicamente en el premio, sino en la transformación que han experimentado los propios estudiantes.

Un reconocimiento para la educación pública

El caso del Liceo Bicentenario Oriente también deja una señal importante para el país. En tiempos en que la discusión sobre educación suele centrarse en resultados o dificultades, este reconocimiento demuestra que desde un establecimiento público es posible desarrollar experiencias capaces de competir con las mejores del mundo.

No se trata únicamente de un premio para un liceo.

También es un reconocimiento al potencial de las comunidades educativas cuando existen convicción, trabajo colaborativo y la decisión de innovar pensando en las y los estudiantes.

Tras ser seleccionado entre los diez establecimientos más innovadores del planeta, el Liceo Bicentenario Oriente enfrenta una nueva etapa: lograr el único lugar en la categoría Innovación del World Best School Prizes 2026, una meta en la que todos y todas podemos ayudar, ya que dicho resultado se somete a votación popular.

¿Cómo lograrlo? Sólo es necesario ingresar a la web del liceo -www.lboriente.cl-, donde encontrará un banner que lleva directo a la plataforma de votación, espacio en el que se deben ingresar los datos y luego confirmar el voto en un correo que enviarán hasta su bandeja de entrada. Y, también, puede encontrar un código QR en las redes sociales del Liceo.

Mientras tanto, en este establecimiento educacional público de Rengo, la noticia ya produjo un efecto que ningún jurado puede medir. Porque más allá del reconocimiento, un grupo de estudiantes descubrieron que los grandes sueños también pueden comenzar en una sala de clases… y esa, probablemente, sea la innovación más importante de todas.

 

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