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Perimenopausia: la etapa silenciosa que viven millones de mujeres

Cambios físicos, emocionales y hormonales que muchas veces pasan desapercibidos o se confunden con estrés, sobrecarga o incluso problemas de salud mental. La perimenopausia sigue siendo una etapa poco visibilizada, pese a que marca un momento clave en la vida de millones de mujeres. Unos de sus mayores enemigos: el silencio y el desconocimiento.

Claudia tiene 48 años. Desde hace un tiempo lleva experimentando algunos síntomas que la tienen algo preocupada. El cansancio supera lo que antes había experimentado, olvida las cosas con mayor frecuencia o simplemente se queda en blanco. 

Hace un tiempo ya no duerme bien: despierta en las noches, muchas veces con mucha sudoración. Y, al mismo tiempo, los deseos de orina la obligan a levantarse de la cama interrumpiendo su sueño. Meses atrás dejó de menstruar, lo que la llevó a pensar en la llegada de la menopausia, pero el ciclo regresó, con períodos más largos que los acostumbrados. Y, por si esto fuera poco, ha presentado episodios depresivos que requirieron atención médica.

¿Algo de esto le parece conocido? Estos son sólo algunos de los síntomas que pueden estar asociados a la perimenopausia: un proceso que es la antesala de la menopausia y que, en promedio, vivencian las mujeres de 40 años y más, aunque también puede manifestarse de forma más temprana.

Los especialistas indican que la perimenopausia se presenta alrededor de 10 años antes de la última menstruación -lo que da paso a la menopausia-. Se trata de un período de transición en el que los niveles de estrógenos y progesterona comienzan a fluctuar, el cual -de acuerdo a las explicaciones de la ciencia- puede transformarse en una verdadera montaña rusa hormonal, afectando a la calidad de vida de millones y millones de mujeres. 

Y aunque esta etapa la viven millones de mujeres -en Chile hay más de 1,8 millones de mujeres entre 40 y 55 años-, pareciera que sigue siendo un tema tabú; una invisibilidad que no es casual, sino parte de cómo históricamente se ha abordado la salud de las mujeres.

Síntomas que suelen confundirse

Para muchos especialistas, una de las recomendaciones más efectivas para enfrentar este proceso es informarse ¿Por qué? Porque son millones las mujeres que están sufriendo una serie de síntomas, sin saber que la razón de sus malestares están asociados a este declive hormonal, generando una habitual confusión.

Sin embargo, en este último tiempo, cada vez son más las alertas respecto a la sintomatología asociada a este período y que invita a las mujeres a consultarlo con su médico. 

Algunos de los síntomas más frecuentes son:

  • ciclos menstruales irregulares
  • sofocos o sensación de calor repentino
  • alteraciones del sueño
  • cambios de ánimo, como ansiedad o irritabilidad
  • dificultades de concentración
  • variaciones en el deseo sexual
  • mucho cansancio
  • dolores musculares
  • cambios metabólicos importantes y que provocan la acumulación de la grasa visceral, aumentando el riesgo cardiovascular.
  • Sudoración nocturna.
  • Mayor necesidad de orinar.
  • Debilitación de huesos, y más

Con todo lo anterior, es importante comprender que no todas las mujeres experimentan la misma sintomatología o en la misma intensidad, y muchas veces estos cambios se atribuyen a estrés, carga laboral o factores emocionales.

Falta de información y diagnóstico

Uno de los principales desafíos es la falta de información. A diferencia de otras etapas de la vida, la perimenopausia ha tenido menor presencia en la conversación pública y en los sistemas de salud. Esto provoca que muchas mujeres no cuenten con herramientas para entender lo que están viviendo, ni con orientación o acompañamiento adecuado.

En ese contexto, acceder a información confiable se vuelve fundamental.

Un proceso natural, no una enfermedad

Especialistas coinciden en que la perimenopausia no debe entenderse como una patología, sino como una etapa natural del ciclo vital.

Si bien puede implicar molestias o incomodidades, también es un momento de transición en el que el cuerpo cambia y requiere nuevas formas de cuidado. Reconocerla permite abordarla de mejor manera y reducir la incertidumbre que muchas veces genera.

Cómo acompañar esta etapa

Existen distintas formas de atravesar este proceso de manera más equilibrada. Entre las recomendaciones más frecuentes se encuentran:

  • mantener actividad física regular, especialmente con ejercicios de fuerza
  • cuidar la alimentación
  • consultar con profesionales de la salud
  • atender el bienestar emocional
  • apoyarse en redes cercanas
  • reducir alcohol y tabaco
  • mejorar la higiene del sueño
  • hidratarse

Más allá de medidas específicas, el acompañamiento y la información cumplen un rol central.

Una conversación pendiente

Pese a que afecta a millones de mujeres, la perimenopausia sigue siendo un tema poco abordado en políticas públicas y en la discusión social. Un asunto que debe ser revisado, ya que los estudios demuestran que muchos de los síntomas afectan de manera importante a la calidad de vida de las mujeres, incidiendo incluso en su desempeño laboral.

Abrir esta conversación no solo permite visibilizar una experiencia común, sino también avanzar hacia una comprensión más integral de la salud y el bienestar a lo largo de la vida.

Pese a todo, la perimenopausia no marca un final, sino una transformación. Nombrarla, entenderla y hablar de ella es un paso necesario para que deje de ser una experiencia silenciosa y se convierta en una etapa acompañada. Y, por cierto, la misma ciencia ha indicado que la forma de afrontarla es fundamental para que este ciclo que acompaña a las mujeres del mundo no termine afectando una etapa que también puede abrir nuevas formas de bienestar y plenitud.

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